Instameet en Club Med Da Balaia


En el momento que Club Med me dijo que si quería ir a un Instameet en Portugal, pasando por Lisboa y terminando en Club Med Da Balaia en el Algarve, y que además de todo eso, volvería a ver a mi queridísima Teresa, no pude resistirme. Las playas del Algarve eran un destino al que quería ir hacía muchísimo tiempo.

El viaje comenzó encontrándome a Nacho Uve y a su hermano Álvaro en el aeropuerto de Madrid Barajas con los que en el mismo momento en que nos conocimos ya hicimos piña como buenos españoles cuando salen de viaje.

Club Med Da Balaia

Tap Portugal

Llegamos al aeropuerto de Lisboa con la aerolínea portuguesa Tap Portugal, donde tuvieron el detalle de ofrecernos el que sería el primer pastel de nata del viaje y digo primer, porque me tomé unos dos o tres pasteles de nata por día. Sí… confieso… echo mucho de menos estos pasteles ¡mucho!

Volviendo al tema. Al llegar al Aeropuerto nos fuimos al hotel a dejar las cosas, comer rápido y a esperar al resto de compañeros del Instameet, nos llevaron a los hangares donde realizan el mantenimiento de los aviones y allí fue donde nos encontramos con Teresa, Gio y Marti, Grabriela, Samanta, Haiyan, Luciano y Chloe.

Después volvimos a Lisboa, nos dieron un par de horas libres antes de cenar. Esas dos horas libres las pasamos en la Fundación Calouste Gulbenkian que tiene unos jardines llenos de bambú y patos que te hacen pensar que estás en Japón.

Después fuimos al Parque Eduardo VII… preciso, no digo más.

Parque Eduardo VII

Al terminar la cena nos llevaron en tuk tuks para ver Lisboa por la noche mientras nos contaban todas las anécdotas de la ciudad. Entre ellas nos explicaron el motivo por el que Lisboa tiene un suelo tan elaborado en colores blancos y su relación con la llegada del Rey en elefante. Nos llevaron a todos los miradores en los que podíamos contemplar una Lisboa mágica. El último mirador al que nos llevaron fue al de la Señora de Monte, que recibe ese nombre por toda la ayuda que prestó como comadrona. Y para finalizar esta bonita velada nos llevaron a tomar unas ginjinha, su famoso licor dulce de guindas, con una onza de chocolate en la Praça do Comércio.

 

Al despertar nos esperaba una mañana llena de sorpresas. Primero nos fuimos a recorrer la ciudad en bus y poder contemplar todos los azulejos y ventanas de Lisboa, me tienen enamorada. Después paramos en Belem donde pudimos ver la Torre de Belem, el Monasterio de los Jerónimos y el Monumento a los Descubrimientos. Ah! Tuvimos la suerte, gracias a Claudia y David, los organizadores del instameet, de comer los famosos y auténticos pasteles de Belem, ya que justo al lado estaba la pastelería donde tienen la fórmula secreta de los pasteles originales… mi nueva perdición.

Nos dio tiempo a visitar la Fundación de Champalimaud, lugar que todo amante de la arquitectura está obligado a visitar.

También pasamos por el Castillo, que he de reconocer que es un lugar que tenía guardado en pinterest hace muuucho tiempo.

Belem

Belem

Comimos en la Praça do Comércio bacalao, y con una sonrisa de oreja a oreja nos llevaron al aeropuerto para viajar a Faro, de nuevo con Tap Portugal.

Ya se acercaba el destino al Paraíso, Club Med Da Balaia. Nada más llegar nos recibieron con unos ricos zumos y nos llevaron a las habitaciones en las que teníamos unos regalitos, más adelante os contaré.

Llegamos el miércoles por la noche, era la fiesta del número 45, como todos los miércoles. Ahora mismo pensarás, ¿de que estoy hablando? Simplemente tiene que ver con el 45 aniversario del hotel. Uno de los regalos que teníamos en la habitación eran las camisetas con el número 45. Nos dirijimos a la cena en la que nos esperaba un buffet libre, ya te puedes imaginar… encontrabas cualquier tipo de manjar. A Teresa y a mi nos ganaron con las ostras y el sushi.

Después de la suculenta cena tocaba ir a la pista de baile y lo dimos todo. Y no voy a contar más.

Al día siguiente nos enseñaron las instalaciones. Pudimos ir a la piscina Zen, que es un lugar ideal para todo instagrammer que se precie, las pistas de mini golf, las camas elásticas, la playa de Maria Luisa… Tenéis que ver la foto que se hicieron Gio y Marti en la zen pool que es una pasada, aquí la veis.

Después de comer nos llevaron a disfrutar del Algarve en jeep donde reímos, cantamos, corrimos por el trigo, acariciamos burros bonicos, olimos todas las flores del campo, bebimos y comimos miel y todo tipo de mermeladas habidas y por haber. La mermelada que a todos nos conquistó fue la de calabaza con almendras… mmmm, que pena que no me llevara tres botes mas.

 

Para finalizar un día volvimos al hotel para cenar en el Restaurante. Esta noche tocada ir arreglados pero informales, nos costó mucho elegir modelito, al final nos apañamos como pudimos. Después fuimos al teatro y a bailar, lo dimos todo.

El cuarto día tuvimos la mañana de descanso y aprovechamos para sacar todas las fotos posibles en el hotel, desayunar pancakes y huevos revueltos como si no hubiera un mañana. Ese mismo día Teresa me hizo una foto que es un regalo, es esta.

Después de comer nos fuimos a jugar al golf. Si señores, al golf, tuvimos una clase en la que nos enseñaron a hacer swings, todos intentamos ser Tiger Woods pero nada. Aunque nos lo pasamos de cine y eso no nos lo quita nadie.

Después de una dura sesión de golf nos dieron un masaje que fué de lo más reconfortante y nos regalaron un aceite y una vela de recuerdo.

Entonces llegó la cena, la última cena, la última noche en Club Med Da Balaia. Nos hicimos una foto de grupo que podéis ver aquí. La noche terminó cantando todas las canciones que nos sabíamos Nacho, Álvaro y yo de flamenco y por parte de los portugueses todas las suyas, pero con la que siempre los recordaré será con “cheira bem… cheira a Lisboa… uma rosa um cravo encravado.. cheira bem, cheira a Lisboa…” Os echaré mucho de menos a todos. Ha sido un viaje inolvidable.

El día siguiente salimos a primera hora de la mañana del hotel para ir al Aeropuerto de Faro que nos dejaría en el Aeropuerto de Lisboa donde Álvaro, Nacho y yo aprovechamos para darnos una vuelta por Lisboa, por supuesto me compré dos pasteles de nata.

Gracias a esta parada pude hacer mi particular álbum de azulejos de Lisboa que pienso enmarcármelo como recuerdo para colgarlo en mi casa con mucho amor.

Lisboa

Después de tener 4 horas para disfrutar de Lisboa nos volvimos al aeropuerto para volver a Madrid con Tap Portugal.

 

Miles de gracias por todo Club Med y Tap Portugal.

Anuncios

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión / Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión / Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión / Cambiar )

Google+ photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google+. Cerrar sesión / Cambiar )

Conectando a %s